Una lámpara incandescente proporciona luz, en promedio, por unas 1000 horas. Una lámpara de bajo consumo (CFL) o un tubo fluorescente del tipo T8 duran entre 7000 y 10.000 horas, dependiendo de las variaciones de voltaje¹ en la línea y frecuencia de encendido/apagado².

En cambio, una luminaria LED está concebida para proporcionar una vida operativa superior a las 50.000 horas, llegando incluso a las 100.000 horas.

 

Notas:

  1. La vida útil de las luminarias fluorescentes (incluidas las lámparas de bajo consumo CFL) se reduce significativamente con las variaciones de tensión en la línea de alimentación.
  2. La duración de las luminarias fluorescentes (incluidas las CFL) se reduce significativamente cuanto mayor sea el número de veces que se encienden y se apagan.